Derechos Inalienables: Y con respecto a la Tierra? |
Fotos y títulos de Robert Glenn Ketchum |
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Cuando escribí el libro The Tongass: Alaska s Vanishing Rain Forest. Uno de los capítulos se titulaba ¿los Árboles se elevan por sí mismos? En otras palabras, ¿tienen derechos legales, quizás ganados por su contribución a nuestra existencia más allá de los metros de tablas? Seguramente su belleza, su edad y su habilidad para adaptarse deben albergar algún tipo de conocimiento. El objetivo de mi nuevo trabajo es proteger la pesquería de Bristol Bay y los hábitats que la componen en el sudeste de Alaska. Y de nuevo se hace evidente que las mismas preguntas se pueden formular en este paisaje. ¿Cómo un productivo y biodinámico mundo del que nos beneficiamos, no se merece cierto respeto de nuestra parte y algún tipo de derecho legal a existir? Recordemos a Thoreau: “En la naturaleza radica la preservación del mundo.”
“Tres Islas” (Three Islands) se ubica sobre la zona cubierta de lagos del sudeste de Alaska. El hábitat rico en agua es bueno para los peces, pero problemático si se desarrolla como una de las minas abiertas más grandes del mundo para la producción de cobre y oro. El complejo propuesto de Pebble Mine, amenazaría la calidad del aire en los parques nacionales y tierras salvajes aledañas, introduciría cianuro en las pesquerías y utilizaría más electricidad por día que toda la ciudad de Anchorage.
El sudeste de Alaska es hogar de las pesquerías de Bristol Bay, la pesquería de salmón natural más productiva del mundo, una industria renovable de 1billon de dólares americanos al año. El Sudeste es además el área de dos parques nacionales, el Katmai y el Clark, tres refugios de vida salvaje, y cuatro áreas designadas por el Estado. Una de las cuales Wood TikChik es el parque estatal más grande de Alaska.
El sudeste de Alaska, aproximadamente del tamaño del Estado de Washington, tiene solo dos pequeñas ciudades y unas treinta aldeas. Los caminos y la intervención humana son mínimos. Alimentado por el deshielo de la cordillera de Alaska, las montañas Wood y el espectacular sistema de lagos glaciares del parque TikChik. El Sudeste es uno de los sistemas de agua dulce con mayor biodiversidad de Estados Unidos soportando poblaciones inmensas de todas las 5 especies de salmón, y varios tipos de truchas incluyendo la trucha arco iris preferida para pesca deportiva.
El pescado y un hábitat de tamaño suficiente sostienen saludables poblaciones de osos, águilas, lobos, caribúes y nutrias. Cientos de miles de aves migratorias vienen por las costas del Pacífico y se detienen a descansar, alimentarse y desovar aquí. Bristol Bay el sistema marino donde desembocan las aguas del Sudeste es anfitrión de una reserva de morsas en las islas de la costa y además del inmenso número de salmones que migran anualmente a través de esta área impoluta, existen poblaciones de mamíferos marinos como las ballenas, y las orcas, arenques, cangrejos, pez roca, y corales únicos.
La administración Bush anunció recientemente que se liberarán 1.5 millones de acres para la producción de petróleo y gas en Bristol Bay, el corazón de la industria del salmón. Con la propuesta de la mina Pebble tierra adentro, es evidente que el sudeste de Alaska está en una encrucijada. Solo queda que el público juzgue si debemos entregar estos ecosistemas salvajes, que son sustentables y comercialmente productivos a un desarrollo que de forma inmediata los va a alterar y en el peor de los casos destruirlos completamente. |
