Un Vistazo A La Tierra |
La Necesidad De Extender La Protección del Peligro del Oso Polar |
|
Por: U.S. Representative Jay Inslee and Cindy Shogan, Executive Director, Alaska Wilderness League |
© iStockphoto.com/JohnPitcher Los osos polares ocupan un lugar especial en el corazón de la gente alrededor del mundo. Estos excepcionales animales son íconos de la vida silvestre, así como símbolos de majestuosos lugares donde continúan existiendo los más antiguos ciclos vitales de la Tierra. A lo largo de miles de años, estas increíbles criaturas se han adaptado al estilo de vida en el hielo. Desde sus patas acolchadas, las que delicadamente actúan como ventosas para permitirles caminar a través de la resbaladiza superficie helada, hasta su dieta, estos gigantescos osos se han convertido en símbolos del desequilibrio ambiental, pero al mismo tiempo de la vida silvestre y la belleza de la naturaleza. Estos mamíferos descansan, se reproducen y a veces incluso dan a luz a sus crías en el Océano Ártico, en las costas heladas de Alaska, Canadá, Groenlandia y Rusia. Además cazan su alimento, acorralando a las focas, en el gélido mar, esperando por ellas bajo agua para luego emerger y recuperar la respiración. También utilizan el mar para desplazarse entre las áreas costeras en donde encuentran el alimento y la tierra firme. Pero el mar helado literalmente se está derritiendo bajo sus pies. Los efectos del Calentamiento Global son visibles a un ritmo colosal en el norte del lejano Océano Ártico. De hecho, su capa de hielo se ha reducido aproximadamente 10 por ciento por década entre 1.979 y 2.007, una pérdida impresionante de 28.000 millas por año. Esta reducción en el Ártico ha puesto en peligro a los osos polares en territorio estadounidense que habitan Alaska, en el Mar de Chukchi y en el mar de Beaufort – también conocidos como los “Osos Polares marinos” – a causa de que un quinto de todos los osos polares del mundo se encuentra allí. Los científicos actualmente dan cuenta de problemas sin precedentes con los osos polares en el Mar de Beaufort (Alaska). El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), única agencia científica del Departamento de Interior (DOI), recientemente envió investigadores para estudiar a la población de osos polares de Alaska. De forma alarmante, los investigadores encontraron muy pocos oseznos y un enorme hueco en la capa de hielo, lo que “elimina a una parte considerable de las áreas de forraje de los osos polares,” dijo Steve Amstrup, biólogo investigador de Servicio Geológico Nacional (USGS) y Ph.D. que ha venido estudiando a estos osos en el Ártico de Alaska por cerca de 30 años. De 57 osos polares que ha tomado como referencia en la primavera del 2.008, solo uno ha nacido en un periodo de un año, un osezno nacido el año pasado. Amstrup cree que este bajo número estadístico ilustra los pocos que están sobreviviendo, en un lugar tan importante y típico para los osos donde transcurre prácticamente toda su vida, y donde la disponibilidad de alimentos está disminuyendo. Está claro que la acción del hombre ha puesto a estos extraordinarios animales en riesgo; sabemos que debemos trabajar para salvarlos del creciente peligro de una infortunada desaparición. Impulsado con acciones legales, el Departamento de Interior (DOI) empezó a considerar tratar a los osos polares como animales protegidos por la Ley de Especies Amenazadas (ESA) en enero de 2.007. Bajo el amparo de esta ley el Departamento Federal tiene un año recogiendo comentarios acerca de esta propuesta para decidir si verdaderamente son una especie en extinción, colectaron opiniones vertidas en un tiempo récord, 670.000 cartas, faxes, postales y correos electrónicos. En septiembre de 2.007, científicos del Servicio Geológico Nacional (USGS) informaron que: “la reducción futura de los hielos en el Ártico podría resultar en una pérdida de dos tercios de la población de osos polares del mundo en 50 años”. La presión se instaló en enero de 2.008 cuando el plazo para el tratamiento de esta cuestión por parte del Departamento de Interior estaba expirando. Periódicos estadounidenses editorializaron a favor de que los osos que sean protegidos; niños de las escuelas fueron mandando peticiones para salvarlos; y el Congreso ha elaborado una legislación para identificar las causas y el impacto del cambio climático global.
© iStockphoto.com/JohnPitcher Pero en enero del 2.008 el plazo de tiempo para esta acción se acabó. En lugar de afrontar estos reclamos legales para decidir el destino de los osos polares, el Departamento de Interior dio el primer paso para habilitar en el hábitat de estos animales, nuevas actividades de extracción de petróleo y gas. En febrero de 2.008 el Departamento ofreció cerca de 30 millones de acres, principalmente de hábitat de los osos en el Mar Chukchi en arrendamiento a compañías petroleras. Pero esto no es todo, también se utilizan aguas prístinas que llegan a los osos polares, pero que también son parte del hábitat esencial de morsas, ballenas, focas y que albergan muchas otras especies. En vez de proteger esta área como una ayuda al sustento de los osos como también a otras especies amenazadas, el Departamento de Interior actuó para convertir estos mares ecológicamente sensibles en un paraíso para operadores de petróleo y gas. El riesgo que corren los mares en donde habitan estas especies, con relación a la explotación de petróleo y gas ha sido documentado, irónicamente, por el Departamento de Interior. El Departamento de Gestión de Minerales (MMS) ha estimado un alarmante porcentaje del 33 a 51 por ciento de derramamiento de petróleo en el Mar Chukchi, si las operaciones fueran aprobadas. Pese a este riesgo el MMS siguió adelante y negoció por más de 2 billones de dólares americanos, licencias a Shell y otras compañías petroleras. El Servicio de Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS), una agencia del Departamento de Interior, recientemente afirmó que las potenciales explotaciones de petróleo y sus posteriores impactos en los osos polares son motivo de preocupación. La preocupación de la agencia es haber apoyado en 2.003 un informe del Consejo Nacional de Investigación, que encontró que “ningún método actual elimina más que una pequeña fracción de vertido de petróleo en aguas marinas, especialmente en presencia de hielos quebrados.” En otras palabras, ninguna tecnología actual existe para extraer el petróleo vertido en las heladas aguas y en condiciones climáticas tan duras encontradas en el Mar Chukchi. Exponer a los osos polares a la marea negra, vertidos y filtraciones, así como a otros disturbios que surgen con la masiva exploración de petróleo y gas, constituirá poner en peligro a estas especies, lo que significa estar al borde del desastre. Shell y otras compañías similares recibieron cómodamente la aprobación final del Departamento de Interior para comenzar las nuevas actividades en el Mar de los osos polares este verano (boreal). Shell comenzará con “pruebas sísmicas”, el primer paso para una eventual perforación de petróleo y su desarrollo, sin tener como asegurar tales operaciones, lo que envuelve una flotilla de buques y aviones, que tienen un impacto en los osos polares. Tal sensibilidad podría ser necesaria si los osos polares hubiesen sido incluidos en la lista de la Ley de Especies Amenazadas. El tratamiento de este tema se extendió hasta el 14 de Mayo de 2.008. El Departamento decidió incluir a los osos polares como especies amenazas bajo la Ley de Protección citada, pero no tomó ninguna acción para revertir su postura favorable a la explotación de petróleo en los principales hábitats de los osos polares o para identificar el peligro que implican las emisiones de gas de efecto invernadero que ocasionan el derretimiento de los hielos polares. De hecho, el Secretario de Interior Dirk Kempthorne dijo durante el anuncio de su decisión que “la inclusión en la lista no frenará el cambio climático global o prevendrá ningún derretimiento de la capa de hielo”. En otras palabras, la inclusión en la lista no sirve de nada. Ante la falta de acción del Departamento de Interior, el Congreso debe asegurar que este excepcional, y extraordinario animal reciba la protección que necesita para sobrevivir. Con la contribución de la Liga de Vida Silvestre de Alaska y otras asociaciones, se ha preparado una ley que podría directamente brindar información al Consejo Nacional de Investigación e informar como el cambio climático impacta en la ecología de los recursos marinos en los mares polares y cómo el petróleo, y las actividades relativas al gas podrían afectar a las diversas especies de plantas y animales, a los ambientes marinos y costeros, así como a las comunidades nativas de Alaska y sus subsistentes estilos de vida. La propuesta se dirigiría al Departamento de Interior para que designen áreas cruciales de hábitats de osos polares y requeriría vastas mejoras en tecnología para el problema del derramamiento de petróleo, previas al inicio de actividades masivas de extracción de petróleo y gas en estas prístinas aguas.
Con el derretimiento del hielo a niveles astronómicos, no debemos perder el tiempo en especulaciones con el petróleo y el riesgo de derramamientos masivos para hacer frente al desafío de que los osos polares continúen existiendo. Debemos actuar correctamente y extender toda la protección a los osos polares y sus hábitats. Aún estamos a tiempo de preservar estos maravillosos animales por nuestros hijos y nietos. Pero el tiempo corre rápidamente. |
