Política Medio Ambiental |
Exposición al Mercurio: Una Silenciada Crisis de Salubridad de los Estados Unidos |
© iStockphoto.com/JacobH La toxicología del mercurio, diferente a muchas intoxicaciones de alimentos como a la intoxicación por salmón, no recibe la atención debida debido a que sus síntomas son menos obvios. Sin embargo, el mercurio es un insidioso asesino silencioso. Conocido como “Hg” o “quicksilver,” el mercurio se produce de manera natural en el medio ambiente. Emisiones provocadas por el hombre – en particular, los emitidos por las plantas de carbón son responsables por la mitad de la contaminación mundial de carbón – han sobrepasado de manera significante las fuentes naturales. De hecho, la emisión mundial h aumentado de 2 a 5 veces más debido a l aumento de la actividad industrial durante el siglo pasado. Como resultado, los hombres están empezando a entender las consecuencias catastróficas que los elementos intoxicados tienen sobre la salud, el medio ambiente y el futuro. De acuerdo a las Naciones Unidas (UN) bajo la secretaria del General Achim Steiner, “Ningún ser viviente hoy en día esta libre de contaminación por mercurio a un cierto nivel: y la Organización Mundial de Salud agrega que no existe ningún limite de seguridad.” Salud Pública y Ambiental De acuerdo al CAPT. Ed Rau, R.S, M.S., Oficial Medioambiental y Asistente Especializado del Directorio del Instituto Nacional de Salud (NIH) División de Protección Medioambiental, “la consumición de pescados es una de las maneras principales de estar expuestos al mercurio.” Las reacciones bacterianas y químicas en un ecosistema acuático convierten a este contaminante en un alto componente conocido como “metilmercurio.” Esta manera es la manera biológica mas activa, haciéndolo particularmente peligroso por las acumulaciones biológicas en la cadena alimentaria. (Acumulaciones biológicas es el aumento de la concentración química a través del tiempo comparado a las substancias con concentración en el ambiente.) Todos los animales, incluyendo a los humanos, acumulan nutrientes vitales como vitamina A, D y K, específicos minerales, grasas esenciales y amino ácidos. Sin embargo, metales pesados como el mercurio también pueden ser acumulados en el organismo. Una vez absorbido, esta neurotoxina desarrollada es distribuida primeramente a través del sistema central nervioso (CNS) y riñones y podría resultar en cambios en sistema nervioso central, como cambio de personalidad, irritabilidad, fatiga, temblores, problemas visuales, dificultades para concentrarse y en la memoria y desordenes en el sueño. Si los efectos en la salud ocurren o no dependerá de cuanto mercurio el individuo tiene acumulado. Otro impacto potencial en la salud podría ser el daño en la tiroides y el funcionamiento del hígado y probablemente problemas cardiovasculares. De acuerdo al Capt. Sven E. Rodenbeck, Departamento de Salud de los EEUU, Agencia para Substancias Toxicas y Registro de Enfermedades, “Mujeres en etapas de fertilidad son consideradas como grupos de alto riesgo a la exposición de mercurio debido a que el sistema nervioso del feto es extremadamente sensible a los efectos tóxicos del mercurio.” El efecto dañino que quizás se pase de la madre al niño podrían incluir daño al cerebro, retardos mentales, problemas en la coordinación, ceguera, ataques e inhabilidad para hablar. Estos efectos devastadores sobre el cerebro en desarrollo fueron descubiertos en 1.950 en Minamata, Japón, en donde la consumición de pescados con alto contenido de mercurio por parte de mujeres en estado de gestación, resulto al menos en 30 casos pediátricos de parálisis cerebral. Rodenbeck también comenta que el reporte en exposición humana a químicos ambientales del año 2005 del Centro de Control de Enfermedades indica que 5.7% de las mujeres en etapas de reproducción en los Estados Unidos tienen niveles de mercurio en la sangre, entre un factor de 10 en cuanto a los efectos al desarrollo neuronales.
© iStockphoto.com/goldhafen El negocio de la energía eléctrica en los Estados Unidos mueve anualmente 217 billones de dólares, de acuerdo a la Administración de Información de Energías de los Estados Unidos (EIA). Más de la mitad de la producción de esta electricidad es producida por plantas de carbón “sucias.” El término “sucio” se resalta debido a que un cuarto de los desechos de las emisiones de mercurio por la producción de carbón es desechado a lo largo de los Estados Unidos, como lo determina la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. El resto de los desperdicios viajan miles de millas donde siguen afectando vidas a escala global. Las lluvias y polvos generalmente depositan estos desperdicios principalmente en lagos y arroyos. Desde el año 2000, más de un tres cuartos de los peces consumidos en los Estados Unidos han resultado estar contaminados con mercurio, de acuerdo a la Encuesta Geológica de los Estados Unidos (USGS). Cuarenta estados han llevado a cabo este estudio en determinadas aguas, y trece estados han hecho el estudio a lo largo del estado en todos los lugares de pesca deportiva, ríos y lagos. En los ecosistemas acuáticos el proceso de acumulación de tóxicos bioacumulantes comienza cuando el plancton consume el mercurio metílico en el sedimento Minnows y los peces mas pequeños consumen el plancton. El proceso continúa a medida que los peces más grandes comen a los peces más pequeños y acumulan la sustancia contaminante en sus tejidos. La concentración aumenta a medida que el mercurio metílico avanza en el proceso de la cadena alimentaria. De la misma manera que otros contaminantes como el PCBs, dioxin y DDT, el mercurio metílico se acumula de manera principal en los tejidos; por lo tanto es imposible removerlo de los peces. En la mayoría de los casos esta continua acumulándose en los seres humanos de la misma manera, provocando problemas de salud de gran alcance. El mercurio también puede dañar de manera seria a los pájaros y la salud animas, debido a que los peces son recursos para muchas otras especies. Por ejemplo, águilas, panteras, nutrias, visones y martin pescadores de manera natural consumen una cantidad considerada de peces. Gavias contaminadas con mercurio incuban cincuenta por ciento a edad más temprana, incuban huevos por cortos más tiempos y también producen huevos más livianos. Otras consecuencias atribuidas a la exposición al mercurio también a deformaciones de ciertos miembros y la alta mortalidad de los embriones en las ranas toros y en las ranas leopardos. El Mercurio y el Consumidor “Utilizando menos energía podría resultar en la disminución de la emisión de mercurio y los efectos en la salud que acarrea esto,” explica Rau. En la evaluación del año 1997, “Reporte de Mercurio al Congreso,” EPA nombro a esta sustancia como extremadamente peligrosa para la contaminación del aire. Los investigadores concluyeron que las plantas de producciones eléctricas y los incineradores de basuras municipales eran los más grandes emisores de mercurio en los Estados Unidos y que alrededor de 1,6 millones de estadounidenses corrían el riesgo de ser contaminados a través de la consumición de alimentos por la contaminación de mercurio. Sin embargo, no fue hasta el 2004 que la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) y EPA presentaron unas recomendaciones de manera conjunta destinadas a mujeres en edad reproductiva, como también a niños y la limitación de consumición de pescados para evitar la exposición al mercurio y sus consecuencias. De acuerdo a Steiner: “En todo el mundo, personas vulnerables, incluyendo mujeres embarazadas y niños están advertidos a no consumir pescado, como los atunes, que podría contener un nivel alto de este metal. Esta recomendado a mujeres en edad reproductiva a no consumir el pez lucioperca, perca y anguilas en absoluto; y el resto de la población, solamente una vez por semana.” “Creo que uno de las razones por la que existe una confusión en la población, es porque existe una falta de programas de consejería al consumidor,” explica Sharon Marchetti, administradora del programa “Afectada por el Mercurio?,” una campaña que se encarga de la promoción de educación de salud pública sobre los riesgos de mercurio en los peces y los beneficios de una dieta de frutos del mar saludables. FDA ha establecido un nivel de acción de una parte de mercurio en cada millón de fruto marino. Sin embargo, de acuerdo a Marchetti, el monitoreo no es obligatorio debido al gran incremento en el mercado de importaciones a nivel mundial, en particular de frutos del mar. Los peces son las especies amenazadas por la contaminación de mercurio y PCB, de la misma manera que los canarios se ven amenazados por las minas de carbón. “La única manera de remover el mercurio de los peces es reduciendo la emisión de mercurio en la atmosfera. Luego de un cierto tiempo los peces acumularan menos y menos mercurio. . . hablamos de décadas – podrían ser centurias también,” dice Marchetti. Uso Intencional de MercurioDe acuerdo al artículo del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (NIEHS), “Derrame Elemental de Mercurio,” el material utilizado para la restauración de dientes, provoca graves consecuencias sobre la salud de los seres humanos. Debido a que el relleno contiene un 50 por ciento de mercurio, al primer día puede provocar problemas respiratorios. Y a pesar de los cuidados médicos, uno muere entre los 11 a 24 días. Además, la casa de Michigan, en donde el relleno fue derretido estaba tan contaminada que tuve que ser derrumbada. “Una de las formas mas dañinas del mercurio, es el vapor del mercurio metálico, debido a que una vez inalado, va directo al cerebro,” lo explica Rodenbeck. La exposición por tiempos cortos a altos niveles de mercurio podría causar danos al pulmón, nauseas, vómitos, diarreas, aumento de la presión sanguínea y latidos del corazón, salpullidos en la piel e irritación de los ojos. A temperatura ambiente la exposición corta al mercurio no se hace muy frecuente; sin embargo, el mercurio caliente aumenta su evaporación, lo que crear una alta concentración en la atmosfera y un severo daño a la salud. Aun exposiciones crónicas de un mes o más a bajos niveles de mercurio puede provocar daños al sistema nervioso y daños a los riñones.
© iStockphoto.com/endopack La mayoría de la población esta expuesta al vapor de mercurio a consecuencia de la malgama dental. Este fue introducido al mercado alrededor de 150 años atrás como relleno para restauración de dientes, la amalgama contiene varios metales; pero el mercurio es uno de los componentes más principales (generalmente 50 por ciento de su componente). Ha sido preocupación por más de 30 años debido a los riesgos que implican para la salud del hombre, este debate se conoce como la “guerra de la amalgama.” Al masticar las personas rosan la parte externa de la amalgama, de lo cual se desprende partículas de mercurio y vapor, lo cual las personas lo aspiran yendo directamente a los pulmones o lo ingieren. En el año 2008 FDA acordó en clasificar la amalgama de mercurio como una sustancia venenosa, lo cual produce riesgos de salud para mujeres embarazadas, sus hijos no nacidos y niños. El mercurio es también utilizado en la producción de plásticos, producción de papeles, lámparas para vehículos de intensidad elevada, la industria de alkali y minería de oro. En el último ejemplo, el metal es utilizado para la extracción de oro de las minas. Sin embargo, el proceso es extremadamente destructivo y dañino para el medio ambiente, de la misma manera para los humanos y la vida silvestre, a medida que esto se vaya arrojando a arroyos y otras masas de agua a lo largo de los Estados Unidos. De acuerdo a Achim, “Estimativamente 10 millones de mineros y sus familias podrían estar sufriendo de envenenamiento por mercurio en países como Brasil, Venezuela, India, Nueva Guinea y Zimbawe. El Mercurio en el Ambiente InternoEl mercurio en su forma elemental es el líquido plateado que las personas suelen relacionar con los termómetros y experimentos en las instituciones educativas. Este es también un componente de numerosos productos que van desde repuestos de luces a ordenadores y de termostatos a esfigmomanómetros (un instrumento para medir la presión de la sangre). De acuerdo a Rau, “Generalmente el mercurio está localizado en los termómetros y en las lámparas..., no representan ningún riesgo para la salud. El peligro aparece cuando estos se rompen y el mercurio se esparce.” El derrame de mercurio es un serio amenazante para la salud. Cualquier cosa más grande que un termómetro es considerado como una exposición peligrosa, lo que requiere una limpieza inmediata por su peligrosidad, el Departamento de Salud del Estado o el U.S. EPA. A temperatura ambiente el mercurio se evapora lentamente, así el vapor liberado al ambiente y el aire son devastadores para la salud. La inhalación es una de las preocupaciones más graves, debido a que el 80 por ciento de lo inhalado va directamente al cuerpo. Algunas exposiciones también podrían ocurrir por a través de la piel. Exposición crónica dermatológica también podría concluir en acrodinia o “enfermedad rosada” caracterizado por la sensibilidad extrema, ronchas en la piel y decoloración, y otros síntomas neuronales. Para complicar más el asunto, el derrame de mercurio produce la formación de pequeñas gotas, lo cual dificulta aun más su limpieza. Los tubos de fluorescentes y los compactos contienen pequeñas cantidades de mercurio de la misma manera que estos no pueden funcionar sin ellos. Sin embargo, los termómetros para medir la fiebre podrían contener alrededor de un gramo de mercurio, cuando un fluorescente contiene solo miligramos. Comparándolos los fluorescentes son cuatro veces más eficientes, libera mercurio cuatro veces menos al medio ambiente que los tubos incandescentes y un promedio de 90 por ciento en costos de operación. Rau explica: “Debemos de mirar los riesgos desde una cierta perspectiva. La cantidad en los fluorescentes es pequeña, comparando a otras cosas que generalmente tenemos en nuestro medio ambiente interno. Lo que generalmente también no es entendido es que el uso de fluorescentes tiene un efecto muy positivo en la reducción de contaminación de mercurio en el medio ambiente.” Los fluorescentes reducen la utilización de energía eléctrica y como consecuencia el mercurio emitido por las plantas eléctricas. Cuando este se recicla de manera apropiada, los fluorescentes tienen una influencia insignificante en el medioambiente. Sin embargo, la eliminación inadecuada en los vertederos municipales o incineradores representa un riesgo de escape al medio ambiente. La exposición de mercurio en las instituciones educativas ocurre generalmente a causa de accidentes de la ruptura de termostatos y termómetros y derrames por la conservación inapropiada y manipulación de mercurio en el laboratorio de química. En el 2004, la oficina regional de EPA, respondió a derrames de mercurio, lo que incluía 12 instituciones educativas con emergencias de limpieza, a un costo de 1.000 a 200.000 dólares. Otra manera de contaminación interna de mercurio son las exposiciones realizadas por rituales. En enero de 1.993, la oficina de la EPA de Prevención de Contaminación y Intoxicación, investigo a los proveedores de de productos a las iglesia, tiendas de velas, farmacias caseras o naturales, para la investigación de velas de mercurio, como también líquidos utilizados para el incendiar velas, utilizados como remedios para la casa. Afectado por el Mercurio?Las consecuencias a largo plazo de la intoxicación con mercurio son desconocidas hasta el momento, de manera particular tratándose de una generación de niños inocentes que tal vez hayan sido expuestos sin precaución alguna antes del nacimiento. De acuerdo al análisis de NIEHS, para lo cual fue utilizado datos de Centro de para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), alrededor de 136.588 y 637.233 niños cada año tienen niveles de mercurio en el cordón sanguíneo, lo cual va relacionado con el bajo coeficiente de inteligencia. Esta pérdida de inteligencia causa una reducción en la producción económica durante la vida del niño. Esta pérdida de productividad en una persona, es la perdida más grande que el mercurio puede causar, lo que podría llegar a costar alrededor de 8.7 billones de dólares anualmente. Dichos gastos seguirán creciendo hasta que la emisión del mercurio sea regulada de una manera efectiva. Rau recomienda: “Reducción de la emisión de mercurio es algo que no estamos haciendo por esta generación; necesitamos hacerlo por la generación venidera. Al no considerar las implicaciones de salud y el impacto sobre nuestros hijos, simplemente desde el punto de vista económico, si el impacto se encuentra en una medida de impacto de lo aproximado, se justifica aun más el control de su emisión. Así como la emisión, la mejor solución es la emisión. Es ciertamente mucho más fácil de prevenir los derrames, que de limpiarlos. Es mucho más fácil tener hijos saludables, que estar tratándolos.” Achim agrega, “Estimamos que cada kilogramo quitado del medio ambiente podría prevenir hasta 12.500 dólares de trabajo social, de salud ambiental y beneficios de salubridad humana.” Con esto en mente, GotMercuty.org ha desarrollado un calculador “Contaminado con Mercurio?” basado en el protocolo de la FDA para la consumición de peces. Esta calculadora le permite al consumidor de insertar el peso del cuerpo, escribir la cantidad de peces y la cantidad a consumir; luego este determina la cantidad de mercurio consumida. “Es muy importante que los consumidores pregunten por estas informaciones y que sean los que se preocupen por sí mismos,” dice Marchetti. Además, de acuerdo a Rodenbeck, las exanimaciones están disponibles para el público en general para medir el nivel de mercurio en la sangre. Agrega, “Si una persona está preocupada por la posibilidad de haber estado expuesto a mercurio, pueden recurrir a una clínica local de su comunidad y acceder a las exanimaciones.” Muestras de sangre u orina son utilizados para detectar mercurios metálicos y mercurio inorgánico, mientras que el mercurio en la sangre o cuero cabelludo se determina por medio de la exposición de mercurio metílico.
© iStockphoto.com/creacart A mediado de los 90, NIH empezó una iniciativa voluntaria para eliminar el uso de mercurio en la medicina en su Centro Clínico Warren G. Magnuson. Para el 2001 la iniciativa se había expandido y de una manera organizada en una amplia agencia con una cobertura de 5.000 laboratorios y otras áreas no clínicas en todas las instituciones del NIH de los Estados Unidos. Hoy en día “Loco de Remate? campaña contra la liberación del mercurio,” busca eliminar los usos innecesarios de mercurio en los edificios de NIH, para el incentivo de la utilización de alternativas más seguras en investigaciones biomédicas, para la concientización de los peligros del mercurio y para la prevención de derrames de mercurio y contaminación. Esta campana ha sido adoptada por muchas otras organizaciones a nivel nacional e internacional. “Globalmente esto es un intento por reducir peligros potenciales a exposiciones. Desafortunadamente, aun tenemos casos de derrames de mercurio en instituciones educativas, hogares y edificios hospitalarios; y todos los mercurios utilizados en estos lugares son considerados innecesarios. Seguimos teniendo usos de mercurio en nuestros ambientes internos, debido a que no existe una concienciación y advertencia de donde se podría encontrar mercurio y de cómo reemplazarlo,” explica Rau, quien recibió el premio de la Sociedad Química de Howard Fawccett en el 2005 por su campaña “Loco de Remate? Campania de Liberación del Mercurio.” Rau continua: “Las fuentes de mercurio por las actividades del hombre están creciendo rápidamente a medida que la población crece y a medida que mas plantas eléctricas son construidas alrededor del mundo. Es poco probable, que sin importar que tipo de estrategias utilicemos, habrá una disminución significante de mercurio por algún tiempo. . . .vamos a tener que vivir en un ambiente donde existe un cierto nivel de contaminación de mercurio. Esto nos muestra de cómo las diferentes iniciativas de sostenibilidad – reducción de energía, conservación de agua, la disminución de la utilización de materiales tóxicos – todos concluyen al mejoramiento de la salud. Sostenibilidad está relacionado directamente a la salud.” Achim cree que “debería de demostrarse un poco de flexibilidad. Pero solo estableciendo un ambiente limpio con bajo nivel de emisión de mercurio provocara la creación de nuevos productos alternativos. . . La prevaricación e inacción acerca del nuevo desafío del mercurio a nivel global, sin embargo, ya no es una acción. Lo debemos a cualquier persona que está interesada en un mundo más sano y menos contaminado.” |
